 De
la planta de prensas hasta la línea de montaje,
a pesar que cada proceso establece requerimientos específicos
al suministro de energía, se puede llevar fácilmente
el desafío en la planta automotriz a un solo
punto: Disponibilidad.
Por esa razón siempre consideramos planta automotriz
como un todo. Así determinamos en primer término
su balance de energía a través de un coeficiente
de demanda, el cual también forma el fundamento
para el cálculo del flujo de carga en servicio
normal y de avería. Sobre esto nos basamos, con
soluciones de una sola mano. Por ejemplo con una instalación
de compensación de energía reactiva seleccionada
y dimensionada conforme a las exigencias para el alivio
de la red de corrientes de armónicas. O por la
ejecución con las mismas secciones de los conductores
exteriores, del neutro y del PEN para evitar sobrecargas
térmicas de los consumos monofásicos por
corrientes de armónicas. O de una red principal
para el suministro sin interrupciones de energía
con unidades de distribución de transformadores
verificadas ubicadas en forma descentralizadas, que
trabajan en combinación con barras colectoras
de alta corriente y con distribuidores de barras como
sistema TN-C-S.
En qué se beneficia? Con un suministro de energía
seguro y económico en los centros de gravedad
individuales de carga y la posibilidad de adaptar su
suministro de energía conforme al proceso, de
manera flexible y rápida a los cambios de modelos,
cada vez más frecuentes.
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